
Este jueves se inauguraba en Dublín el Samuel Beckett Bridge, la última obra de
Santiago Calatrava y segundo puente de su firma en la capital irlandesa, tras el
James Joyce. Este nuevo hito ofrece una plataforma multimodal que conecta las orillas norte y sur del río Liffey, incluyendo cuatro carriles para automóviles, dos más para peatones y ciclistas y un espacio de reserva para un futuro tranvía. Como punto singular, el puente puede girar 90 grados horizontalmente para permitir circular al tráfico marítimo con fluidez. El arquitecto valenciano se mostró muy orgulloso de su creación y declaró que "es extraño que un artista pueda contribuir al legado de una ciudad tan rica en su historia, y yo estoy profundamente honrado de proporcionar a Dublín no sólo uno, sino dos puentes". Parece ser que trabajando en el primero de ellos, con su forma característica de peineta, Calatrava pensó que podría realizar otro que honrase al símbolo del país: el arpa celta. Según explica: "Desarrollé una profunda afinidad por la gente de Dublín, y quise que mi siguiente puente celebrase dicha conexión. Guardo mi más sincera esperanza de que el puente de Samuel Beckett servirá como un monumento a Dublín, honrando su pasado, presente y futuro".

La construcción del puente empezó en Rotterdam en mayo de 2007, y consistió en la unión de 8 secciones de acero hasta crear una plataforma de 123 metros. El mástil de 46 metros de acero curvado se construyó y se conectó a la pasarela, al tiempo que se instalaban los 25 tirantes delanteros y los seis traseros hasta llegar a crear la estructura principal. Tras esa operación el conjunto se trasladó por barco a lo largo de 628 millas hasta que, al tercer intento, el puente fue colocado con éxito en su sitio el pasado mayo.
Visto en World Architecture News
Más información: El Mundo (España), El País (España)
Imágenes: Jnestorius en Wikipedia, Ajolk en Wikipedia
SEGUIR LEYENDO LA NOTICIA>>>